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CUBA ANTE LAS NUEVAS TECNOLOGÍAS INFORMÁTICAS

Por Manuel E. Yepe – Periodista  Delegación de Periodistas Jubilados en La Habana – Cuba
Furnte: Especial para el diario POR ESTO! de Mérida, México.
http://manuelyepe.wordpress.com/
Tras varios años de ocupación militar estadounidense, Cuba vivió un período de seudo república independiente tutelada por Estados Unidos en el que la Isla debió servir como modelo de semicolonia que atrajera a las ex posesiones hispanas ya independizadas y a las nuevas adquisiciones a ser captadas para ese status.
Durante ese período hasta que triunfó la revolución liberadora en 1959, Cuba experimentó progresos tecnológicos propiciados por empresas norteamericanas mediante la introducción de adelantos infraestructurales y tecnológicos para su propia expansión y con fines experimentales y publicitarios. Fue ese el motivo de que Cuba pasara entonces a encabezar a la América Latina en materia de introducción y difusión de nuevas tecnologías en los medios masivos de comunicación y las telecomunicaciones.
Pero uno de los primeros objetivos del proceso revolucionario iniciado en 1959 en Cuba tuvo que ser la extensión de los servicios públicos a todo el país. Sectores como la electricidad y los medios masivos de comunicación recibieron una alta prioridad para ampliar su cobertura a la casi totalidad de la población de la isla.
No fue así con la telefonía, que no se identificó como sector prioritario de la manera que lo fue la radio, la televisión y la prensa gráfica, considerados de mayor significación social.
Se estima que hasta principios de los noventa del pasado siglo, alrededor del 40% de las instalaciones telefónicas eran fabricadas en Norteamérica antes 1960. Su infraestructura se hizo anticuada y sin repuestos auténticos a causa del bloqueo impuesto por EEUU y mostró problemas de compatibilidad con la tecnología de países que lo podían esquivar para comerciar con la Isla.
De 1959 a 1994, el nivel de las telecomunicaciones en Cuba cayó por debajo del de los demás países de América Latina. Hubo que dar alta prioridad a asuntos de seguridad nacional y defensa en las condiciones de la constante agresividad de Washington y sus agencias de subversión terrorista y dominación.
Paradójicamente, la situación cambió sustancialmente cuando el Congreso de Estados Unidos aprobó en 1992 la Ley Torricelli  (Cuban Democracy Act), una legislación que reforzó la política de sanciones comerciales hacia la isla en su “carril uno” pero, en el “carril dos”, proclamó favorecer la democratización de Cuba mediante una política activa de fomento de las comunicaciones y contactos con la isla, lo que explícitamente incluía el levantamiento de las sanciones sobre la comunicación telefónica y postal.
Aunque Cuba había denunciado ese “carril dos” como arma de subversión ideológica en la guerra de Washington contra la isla, el gobierno cubano, no puso obstáculos al restablecimiento de las comunicaciones telefónicas entre ambos países.
Finalmente, en octubre de 1994, la Feder Communications Commission de Estados Unidos dio luz verde para los acuerdos que Cuba había negociado con un número de empresas telefónicas estadounidenses sobre la repartición de ingresos por llamadas, y el 25 de noviembre de 1994 se reabrió oficialmente la comunicación telefónica directa entre ambos países.
Por imperativo de su reintegración en la economía mundial capitalista Cuba tuvo que llevar a cabo una reestructuración de su aparato productivo y una mayor apertura a la inversión extranjera. Cuba se vio necesitada de modernizar sus telecomunicaciones, una enorme tarea dado el atraso infraestructural existente y, sobre todo, el férreo bloqueo económico y financiero que aun hoy sufre.
El gobierno cubano, que había depositado grandes esperanzas en la informática desde que en 1964, siendo Ministro de Industrias el Che Guevara, se inauguró un departamento de automatización, fundó  en 1969 el Centro de Investigaciones Digitales que en 1970 construyó la primera computadora cubana, la llamada “CID-201”.
Fruto de acuerdos bilaterales de 1973 y 1976, la URSS se comprometió a apoyar a Cuba en la creación de una industria informática, y en 1978 entró en servicio la primera planta de ensamblaje de computadoras en la isla. En 1980, el II Congreso del Partido Comunista subrayó la necesidad de fomentar el desarrollo de las tecnologías informáticas, y en 1982 se creó un centro de intercambio nacional e internacional automatizado de datos.
En 1983 se estableció la primera conexión internacional por satélite,  que dio a Cuba acceso a alrededor de 50 bancos de datos soviéticos. En agosto de 1994 se crea como monopolio para la telefonía fija la Empresa de Telecomunicaciones de Cuba, S.A., (ETECSA) con carácter de sociedad anónima y empresa mixta.
La adhesión oficial de Cuba a Internet tuvo lugar en octubre de 1996 y, en 1999, se formula la Política Nacional de Información que retoma las ideas de los Lineamientos Estratégicos y del programa para la Informatización de la Sociedad, al anunciar la convergencia tecnológica en un mismo ministerio de la Electrónica, la Informática y las Telecomunicaciones. Sigue leyendo

Los tanques pensantes

Por: Manuel E. Yepe* – Miembro de la Delegación de Periodistas Jubilados en La Habana – Cuba

POR ESTO!,    México

La elite del poder estadounidense participa de muchas formas en la disputa por el dominio global, su ejercicio y su defensa.
El precario balance de fuerzas del mundo bipolar en que vivimos tras la Segunda Guerra Mundial evitó que el imperialismo estadounidense impusiera su hegemonía absoluta por todo el mundo a partir del chantaje nuclear que planteara Estados Unidos con los  bombardeos genocidas sobre Hiroshima y Nagasaki.
Vendría después una tensa carrera armamentística promovida por el llamado ?equilibro de terror?, según el cual, la potencia que se colocase al frente en la producción de armas provocaría un desequilibrio en el escenario internacional. La que tuviera mayor número y más mortíferas armas, sería capaz de destruir a la otra.
Perdida ya toda esperanza de que el fin de la guerra fría abriera el camino a un mundo sin guerras, una galopante carrera por los caminos de la globalización neoliberal ha llegado a configurar al imperialismo en esa tenebrosa realidad que es hoy: la superpotencia hegemónica más poderosa, brutal y despiadada de la historia de la humanidad, portadora de los más grandes peligros para la supervivencia de nuestra especie.
El mundo unipolar del presente, con una única superpotencia que impone sus egoístas intereses al resto del planeta, demuestra que es la naturaleza depredadora del orden capitalista imperante la causante de los males y lo que aconseja la necesidad vital de su reemplazo por un nuevo orden justo y humano. Sigue leyendo

La paz como objetivo de la inteligencia

Por: Manuel E. Yepe – Periodista – Delegación Periodistas Jubilados en La Habana – Cuba
Fuente: Tomado de ARGENPRESS.info – http://www.argenpress.info/2015/02/la-paz-como-objetivo-de-la-inteligencia.html
Palomas de la PAZPor las condiciones materiales superiores al resto de las naciones con que concluyó la Segunda Guerra Mundial, Estados Unidos tuvo la posibilidad de
situarse al frente de un mundo de paz y justicia, verdaderamente globalizado y solidario. Pero las desmedidas ambiciones hegemónicas de la élite estadounidense de poder provocaron que se desperdiciara aquella coyuntura histórica y que los demás países del orbe perdieran la perspectiva de alcanzar esta utopía.
Si en vez de pretender el dominio total del planeta Estados Unidos hubiera
propiciado la creación de un sistema de relaciones internacionales
democrático y justo, podría haber compensado ante la historia una enorme
deuda moral por los crímenes que su tenebrosa política exterior ha llevado
a cabo desde los años finales del Siglo XIX, cuando la nación
norteamericana asumió un carácter imperialista.
Al término de la Segunda Guerra Mundial, la élite de poder estadounidense
pretendió dominar al mundo entero por la fuerza de su monopolio del arma
atómica y desató a tal fin una peligrosísima carrera armamentista que aún
tiene al planeta sentado sobre gigantescos barriles de pólvora y ojivas
nucleares. Sigue leyendo

La otra política exterior de Washington

Por Manuel E. Yepe – Miembro delgación de Periodistas Jubilados en La Habana

La “National Endowment for Democracy” (NED), eje central en la guerra propagandística de Estados Unidos contra la Unión Soviética en sus últimas tres décadas, se ha convertido en una gigantesca organización financiada por el gobierno de Estados Unidos que se dedica a apoyar la agenda neoconservadora de la élite del poder estadounidense que a menudo sostiene un diálogo de sordos con la política exterior de la administración de Obama.

La NED es frecuentemente motivo de contradicciones y confusiones en relación con golpes de estado promovidos por Washington contra mandatarios democráticamente electos cuyas políticas Estados Unidos considera hostiles o, cuando menos, incómodas.

Se ha visto que mientras algunas de las Organizaciones No Gubernamentales (ONGs) patrocinadas por la NED dan apoyo a rebeliones contra gobiernos legítimos con dinero del gobierno de Estados Unidos, el Secretario de Estado John Kerry y otros altos funcionarios aseguran que Estados Unidos no está detrás de estas insurrecciones.

Así, mientras el Presidente Barack Obama parecía fomentar una relación constructiva con el presidente ruso Vladimir Putin, especialmente en zonas tensas como Irán y Siria, la NED invirtió miles de millones de dólares en 65 proyectos en Ucrania, el cercano vecino de Rusia, en los que estaba implícito el objetivo de alimentar protestas violentas que condujeran a la evicción del presidente Viktor Yanukovich, quien en2010 había sido electo por votación mayoritaria de la ciudadanía ucraniana que podría ser ratificada o rectificada en las próximas elecciones programadas para el 2015.

Para la NED, la legitimidad electoral de Yanukovich se mantuvo solo mientras éste aceptó los acuerdos comerciales y las reformas económicas para países europeos impuestas por la NED y sus patrocinadores “neocons”. Cuando Yanukovich juzgó el precio demasiado alto para Ucrania y optó por un trato más justo, se planteó inmediatamente como objetivo el “cambio de régimen”. Sigue leyendo

Movimiento secesionista en Estados Unidos

La extrema derecha estadounidense está protagonizando una campaña enfilada a la desmembración de la nación.

Por: Manuel E. Yepe – Dwelegación de Periodistas Jubilados en La Habana.

El triunfo electoral del 6 de noviembre que dio la reelección al presidente Barack Obama fue detonador de una confrontación que recuerda los orígenes de la guerra de secesión que desangró a Estados Unidos entre 1861 y 1865.

En virtual manifestación de inconformidad por la renovación del mandato presidencial del partido demócrata, la extrema derecha estadounidense está protagonizando una campaña enfilada a la desmembración de la nación.

La secesión tiene en ese país una infortunada historia cuyos traumas se aprecian en las añejas divisiones que persisten en la sociedad estadounidense actual.

Desde los cincuenta estados que integran los Estados Unidos de América se han recibiendo en la Casa Blanca cientos de miles de peticiones en las que, a título individual, se reclama la secesión pacífica de la Unión de sus respectivos estados y que se reconozca la independencia de éstos.

Según se informa en el sitio web WhiteHouse.gov, La Casa Blanca responderá aquellas peticiones que reúnan más de 25 mil firmas, una cifra que, hasta noviembre 26 ya había sobrepasado Texas, con unas 170 mil, aunque sin incluir entre ellas la del Gobernador Rick Perry Sigue leyendo

Sin noticias de Islandia

Por: Manuel E. Yepe – Delegación de Periodistas Jubilados en La Habana

Hace cuatro años que en Islandia, esa glacial isla adscrita a Europa que descansa en medio de Atlántico Norte con apenas unos 300.000 habitantes, ocurren cosas interesantes y novedosas que no se reflejan en los medios corporativos de occidente, confirmando la manipulación inexorable de que es objeto la humanidad por el control que sobre los medios de prensa en el mundo ejercen la superpotencia y las oligarquías a ella adscritas.

En Islandia no ha tenido lugar una revolución social, pero sí ha ocurrido algo casi tan grave para la alta jerarquía de las finanzas: una revolución contra la tiranía de los bancos capitalistas en un mundo globalizado con raíces que conducen inexorablemente a Wall Street.

Aunque gracias a sus centrales geotérmicas Islandia disfruta de gran independencia energética, el país dispone de muy escasos recursos naturales adicionales y su economía, dependiente en un 40% de las exportaciones pesqueras, es por ello muy vulnerable. Al igual que los demás países europeos, se fue endeudando con la banca en la especulación para vivir por encima de sus posibilidades reales en el sistema financiero neoliberal impulsado por Estados Unidos al que ahora la economía real ajusta cuentas.

Para hacer frente a los efectos de una devastadora crisis, hace cuatro años, su gobierno nacionalizó los principales bancos del país y, en represalia, Londres congeló todos los activos de 300.000 clientes británicos y 910 millones de euros invertidos en bancos islandeses por administraciones locales y entidades públicas del Reino Unido. La isla tuvo que dedicar 3.700 millones de euros de dinero público a rembolsar a esos clientes.

Con una deuda bancaria de Islandia equivalente a varias veces su Producto Interno Bruto (PIB), la moneda se desplomó, la bolsa suspendió su actividad y el país cayó en bancarrota. Sigue leyendo

Quién capta a quién

Por: Manuel E. Yepe – Miembro de la delagación de Periodistas Jubildos en La Habana

Se conoce, porque las encuestas reiteradamente así lo indican, que la mayoría de los ciudadanos estadounidenses desearía tener relaciones de amistad con Cuba no obstante el veneno que hace mas de medio siglo les han estado inyectando los medios masivos de información. Son muchos los que en Estados Unidos se preguntan la razón del bloqueo económico y comercial impuesto al país vecino y para qué sirve a la superpotencia la prohibición de viajar a Cuba que pesa sobre los ciudadanos estadounidenses.

Es lamentable que no todos los que así piensan fundamenten sus criterios en que esas políticas violan elementales normas de convivencia humana y principios básicos del derecho internacional. Por efecto de la propaganda hostil a Cuba son muchos los que solo ven el asunto desde el punto de vista de lo que conviene a los intereses de Estados Unidos, o a partir de consideraciones humanitarias.

John Layfield, un empresario que transmite su propio programa radial de comentarios en la Internet, escribió el 9 de marzo último en la cadena Fox Business que “nuestra política cubana es la perfecta definición de una locura: hacer algo por más de cincuenta años consecutivos –día por día, semana tras semana, año tras año, década tras década- esperando siempre obtener un resultado distinto… ¿Qué tiene Cuba que se nos hace imposible tomar decisiones decentes y siempre tomamos decisiones equivocadas por motivos políticos?” Es incuestionable que la gigantesca maquinaria desinformativa contra la independencia de Cuba es responsable de que millones de estadounidenses sigan creyendo que es la isla la que sufre una exclusión a nivel global (que ya Washington no puede imponer), sin advertir que es ahora la política anticubana de Estados Unidos la que padece un profundo y creciente aislamiento.

Es raro encontrar un ciudadano estadounidense, incluso entre los que logran incluirse en las licencias que otorga su gobierno para viajar a Cuba, que esté informado de que cada año casi la totalidad de los más de 190 gobiernos del mundo, con la sola excepción de Washington y Tel-Aviv, votan en la Asamblea General de Naciones Unidas un
resolución de condena al bloqueo impuesto a Cuba. Sigue leyendo

Asesinatos a distancia

Por: Manuel E. Yepe

[singlepic id=254 w=320 h=200 float=left]El asesinato el pasado 30 de septiembre en Yemen del clérigo islamita Anwar al-Awlaki, ciudadano estadounidense por nacimiento acusado por el Presidente Barack Obama de ser terrorista quien fuera ejecutado sin previa acusación ni juicio, constituyó una violación flagrante de los más elementales principios y leyes universales sobre derechos humanos.

Pero lo más grave del caso es que confirmó el inicio de una era imperial de asesinatos teledirigidos como política oficial de guerra de la Casa Blanca.

Un informe especial de la ONU sobre el tema define a los asesinatos a distancia como actos premeditados de uso de fuerza letal en tiempos de paz, o durante un conflicto armado, para eliminar enemigos fuera del territorio nacional. Comúnmente son llevados a cabo por los servicios armados o de inteligencia y pueden ser utilizando desde carros bombas hasta aviones sin pilotos guiados por medios computacionales llamados “drones”. Sigue leyendo