Archivo de la etiqueta: Julio García Luis

Julio García, desde la humildad y el compromiso

A continuación, www.cubaperiodistas.cu reproduce a manera de póstumo homenaje a quien fuera Presidente de la UPEC, las palabras enviadas en marzo de 2011 desde Maracay, Venezuela, por Julio García Luis, a la ceremonia de entrega del Premio Nacional de Periodismo “José Martí”, por la obra de la vida, que mereciera el pasado año.

[singlepic id=291 w=320 h=240 float=right]

Queridas compañeras, queridos compañeros:

El Premio me ha sorprendido en medio de un compromiso docente con los estudiantes de Maestría en Comunicación en la hermana República Bolivariana de Venezuela.

Nada me habría gustado más que poder estar allá y decirles estas palabras de viva voz, pero sé que ellas estarán en la voz de César y que él las leerá mucho mejor de lo que yo hubiera podido hacerlo.

No debo ocultar mi felicidad personal al recibir el Premio Nacional de Periodismo “José Martí”, que llega en un punto de giro de mi vida laboral, ni el orgullo de poder representar en este instante el trabajo excelente de los compañeros y compañeras que ganaron el Premio “Juan Gualberto Gómez”.

Es en nombre de todos, con humildad y compromiso, que agradezco estos reconocimientos, como agradezco la labor del tribunal y el celo con que nuestra Unión de Periodistas cuida de la dignidad de estos estímulos. Sigue leyendo

Un prolongado y sentido aplauso despidió al querido profesional que, como expresó Martín Pulido, es un hasta siempre

Tras las notas del Himno Nacional, el vicepresidente primero de la UPEC, José A. Martín Pulido, pronunció las palabras de despedida de duelo de Julio García Luis, Premio Nacional de Periodismo José Martí por la obra de la vida, ante su tumba  en la Necrópolis de Colón.

PALABRAS DEL VICEPRESIDENTE DE LA UPEC [singlepic id=290 w=320 h=240 float=right]

Las cuartillas de despedida a Julio García Luis, este valioso compañero, gran ser humano y brillante periodista revolucionario, las podríamos escribir hoy a cientos de manos, uniendo en un solo torrente de cariño, las múltiples anécdotas, los consejos y enseñanzas, y los recuerdos de tantos momentos que muchos de nosotros pasamos junto a él en las redacciones, en las aulas de la Facultad y del Instituto, en las oficinas del Consejo de Estado, del Partido y de la UPEC, en los campos y en las fábricas de Cuba y en disímiles latitudes del mundo donde lo llevó la pasión del periodismo.
Su otra pasión, la del magisterio, la disfrutó amplia y versátilmente, desde sus andares como Maestro Rural y Maestro Voluntario, hasta su ejercicio como profesor adjunto y Decano por doce años en la Facultad de Comunicación Social de la Universidad de La Habana. De su labor investigativa y docente salieron varios libros y textos básicos para la profesión. Fue tutor y oponente de tesis, conferencista y panelista, y los muchachos de su tiempo en la Facultad le recuerdan como un perenne participante en todas las convocatorias. Horas antes de su sorpresivo deceso en la tarde de ayer, Julito andaba en faenas del tribunal de grado científico superior universitario.
Los colegas que en fecha reciente alcanzaron el Doctorado en Ciencias de la Comunicación, nunca olvidarán el impulso de Julio García y su alegría al verlos titulados y listos para brindar sus conocimientos, como él hizo, para ayudar a formar al relevo y seguir capacitando a los ya veteranos. Su propia tesis de Doctorado es un valioso estudio reflexivo y propositivo sobre las complejidades del ejercicio del periodismo en el socialismo y la Revolución. Sobre este tema escribió un libro cuya lectura algún día nos lo traerá batallando de nuevo.
En los difíciles tiempos del Período Especial, desde el semanario Trabajadores, opinó con maestría y aplomo sobre agudos asuntos, radiografió los Parlamentos Obreros y escribió decenas de columnas de opinión con la misma letra diáfana, profunda y militante con la que durante veinte años se desempeñara como editorialista del periódico Granma y cronista de más de cincuenta viajes del Comandante en Jefe.
Fue de los periodistas cuyo estilo y agudeza descriptiva el lector reconocía y agradecía, aunque se obviara el crédito, y eso él lo asumía con una modestia y una humildad tremendas.
En medio de lo que él llamó un punto de giro en su vida laboral, una jubilación en nada parecida al retiro, Julito recibió en marzo del 2011 el Premio Nacional de Periodismo “José Martí”, por la obra de la vida. Sigue leyendo