Archivo de la categoría: Prensa Escrita

Trabajos de otros medios publicados en La Esponja

Gracias por tu presencia, Víctor Joaquín

Por: Rosario Fernández  – Delegación de Periodistas Jubilados en La Habana

Con verdadero gusto leí la información de las estudiantes de periodismo que participaron en el encuentro con nuestro Víctor Joaquín Ortega, en el ya tradicional espacio  “Aquí estamos” de la  Delegación  de Periodistas Jubilados de La Habana. Las autoras de la reseña fueron Amanda y Patricia.

Quien escribe esta nota, no tan aficionada al deporte como otros colegas presentes, pudo conocer mejor a ese Víctor, activo no sólo en la esfera  deportiva. Estando entre mis colegas esa tarde descubri que se ocupó con la misma pasión de asuntos vitales para èl:  reseñando un evento deportivo  o escribiendo uno de sus varios libros.

Pero, Víctor Joaquín Ortega es aún y aquí  uno de tantos  defensores eternos de las transformaciones humanas que vivimos vivos y él continua alzando su voz en defensa de los principios de nuestra sociedad, que transformò desde las raíces  la vida de nuestro pueblo.

Allí, en el encuentro compartían con el decano, especialistas del tema, algún vecino, contando anécdotas, o  el propio Lázaro Betancourt, ese corredor campeón quien sorprendió al periodista deportivo con  la entrega de una hermosa foto guardada durante años.

Víctor, contaron otros, procede de una familia de floreciente economía en la Cuba prerevolucionaria, mas é, asumió con pasión nuestro proceso, a pesar de contradicciones con sus más cercanos.

Hoy que ya cuentas lagunas dècadas de tu entrega a la Revolución Cubana y a su movimiento deportivo Sigue leyendo

Moneda difícil

Autor: Ariel Terrero | internet@granma.cu – Director Instituto Internacional de Periodismo José Martí

¿Cuánto ha cambiado Cuba desde que emprendió el proceso de actualización del modelo económico y social hace casi diez años? 

¿Mucho? ¿Poco? La respuesta puede ser tan difícil como las vallas por saltar aún en ese camino. En el escenario abundan las transformaciones, tanto como la multiplicación de actores de la economía, aunque las cooperativas maniobran experimentalmente todavía, y no sin tropiezos, y los trabajadores por cuenta propia, incluidos los más afines a formas empresariales privadas, miran cada mañana con incertidumbre por la ventana de sus negocios.

Las reglas del juego han variado con la expansión gradual de alternativas de mercado y otros pasos. Hasta en el ámbito más tradicional de las empresas estatales ensayan, entre tropiezos también, opciones de autonomía desconocidas antes. Los cambios están a la vista, pero no con fortuna similar para todos.

La lista de medidas, innovaciones y ajustes no es pequeña. Pero persiste una interrogante de cuya respuesta depende la materialización y percepción de muchos cambios: ¿cuándo despegará la economía?

El crecimiento de 1,6 % conseguido este año es apenas un avance mínimo, «discreto», como lo calificó el ministro de Economía y Planificación, Ricardo Cabrisas, ante la Asamblea Nacional del Poder Popular. Pero es una buena señal, después de la contracción de 0,9 % del año anterior, y de la cadena de tensiones financieras y costosos accidentes climáticos del 2017. Sigue leyendo

Adiós a Sergio Vitier, creador auténtico y raigal

Foto: Jose M. Correa

Sergio Vitier fue uno de los músicos más completos, auténticos y raigales de la cultura cubana en el último medio siglo. Este domingo, primer día de mayo, en horas de la mañana falleció en La Habana, a los 68 años, víctima de un accidente cerebrovascular.

Reconocido por su indiscutible magisterio en la composición y la interpretación de la guitarra, que le hizo merecer el Premio Nacional de la Música 2014, transitó por los más diversos ámbitos de la creación sonora con criterio propio.

Primogénito de una pareja que ha dejado una honda  huella en la cultura cubana, los escritores Fina García Marruz y Cintio Vitier —no olvidar que este último fue también violinista— y hermano de José María Vitier, otro nombre imprescindible en la vida musical insular, Sergio tuvo un temprano paradigma en la familia, su tío el pianista Felipe Dulzaides, jazzista y formador de intérpretes en sus agrupaciones.

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DECLARACIÓN URGENTE POR UNA NUEVA COMUNICACIÓN

Ante las miserias de El País y la prensa corporativa, construyamos una respuesta desde los pueblos[singlepic id=304 w=320 h=240 float=right]

En las últimas horas, un nuevo escándalo sacude a uno de los principales medios corporativos del mundo. Esta vez el protagonista es el diario El País, de España, que en un nuevo ataque al presidente de Venezuela, Hugo Chávez, publicó en portada una falsa foto del presidente, supuestamente entubado en el hospital.

El hecho es lamentable porque, aún en el caso de que hubiera sido cierta, se trata de una grave violación a la privacidad de las personas. Pero estas empresas de información no tienen límites. Con tal de desarrollar sus campañas de intereses, como históricamente contra Cuba, como desde hace años contra Venezuela, no reparan en absolutamente ningún principio. Ni siquiera en el papelón gigantesco que pueden llegar a protagonizar comprando una foto de ese tipo. No importa la verdad, sino instalar sus opiniones, vestidos de noticia.

El ataque a Chávez, en verdad, no es un ataque a un hombre público que está pasando un momento delicado de salud; o no sólo -y no principalmente- es eso.

Es el ataque a un pueblo, a un sistema institucional, al intento de un país latinoamericano por romper la dependencia y la opresión de los poderosos. Es un ataque a la comunicación popular, que pone sobre la mesa las miserias de una prensa donde las opiniones tienen precio, donde todo se compra y se vende, desde un titular hasta una foto. Sigue leyendo

La mentira compulsiva y la explosión del periodismo

Por: Luis Hernández Navarro

El 10 de marzo de 2000, Jack Kelly publicó en el USA Today la historia de Jacqueline, una empleada de hotel cubana que huyó de su país en una patera. Según el periodista, en su odisea la migrante se ahogó trágicamente en el estrecho de Miami. La nota era falsa. La mujer, cuyo verdadero nombre era Yamilet Fernández, estaba viva.

La narración de este fraude periodístico y de otros más, como los reportajes del júbilo popular en el momento de la demolición de la estatua de Saddam Hussein en Bagdad, el 9 de abril de 2003, forma parte del capítulo “Mentirosos compulsivos”, del libro La explosión del periodismo, de Ignacio Ramonet. Según el analista, la existencia de este tipo de prácticas es una de las razones por las que la prensa diaria de pago se ha desacreditado ante sus lectores y se encuentra al borde del precipicio.

El descrédito de los periodistas, de acuerdo con Ramonet, está relacionado también con la confusión creciente entre comunicación (entendida como la difusión de mensajes complacientes y aduladores en favor de las empresas que las encargan) e información; la concentración monopólica de los medios y el concubinato entre políticos y periodistas.

Antes, asegura el periodista, los periódicos vendían información a los lectores; ahora lo que hacen es vender consumidores a los anunciantes.

El descrédito, sin embargo, no es el único problema que enfrenta la prensa. La época en la que los medios y los periodistas detentaban el monopolio de la información en la sociedad está llegando a su fin, afirma Ignacio Ramonet. El impacto del meteorito Internet ha provocado un cambio sustantivo del ecosistema mediático y la extinción masiva de los diario s de la prensa escrita. Sin embargo, los periódicos no van a desaparecer. Por el contrario, asegura el semiólogo nacido en España y radicado en Francia, probablemente nunca ha existido un momento más favorable para ser periodista.

Ignacio Ramonet: “Hoy los periodistas están poco protegidos”

Por Horacio Bilbao
Fuente: Revista Ñ;  Cubadebate – Octubre, 14[singlepic id=241 w=250 h=300 float=right]

Desde que Internet se volvió masiva, digamos, hace unos 15 años, el trabajo de los periodistas entró en una nueva dimensión. Si contar, analizar y contextualizar los hechos centrales de nuestra civilización siempre ha sido la tarea, esa tarea está cada vez más conectada, invadida, por otra impostergable, la de explorar las características de esta nueva atmósfera mediática.

Expertos en arte, política, economía, deportes o cualquier otra especialidad, dividen su tiempo y libido en analizar el medio que les cayó encima, en tratar de entenderlo para terciar en esta encrucijada que por ahora no ofrece salidas claras. Lo sabe bien el semiólogo español Ignacio Ramonet, que ha pasado por la Argentina respondiendo a una metralla de preguntas.

Llegó para hablar sobre las rebeliones en el mundo árabe y para difundir su nuevo libro, La explosión del periodismo. Internet pone en jaque a los medios tradicionales (Capital Intelectual) y ha andado a los saltos entre el mundo virtual y el físico para explicarse. Del laboratorio al terreno de juego, del pensamiento a las prácticas concretas. Sigue leyendo

Cuba, siempre en la mira del Gran Patrón

Vicky Peláez (RIA NOVOSTI, especial para ARGENPRESS.info)

”La noticia y la verdad no son la misma cosa” (Walter Lippmann)
Una nueva ola de especulaciones se ha levantado en torno a la supuesta e inminente muerte de Fidel Castro. Ahora los de Miami dicen que ha tenido un derrame cerebral con graves repercusiones y que Fidel ya estaría muriendo.
Desde el triunfo de la revolución en 1959, Cuba se ha convertido en una obsesión patológica para los Estados Unidos, y desde entonces han tratado de destruir la figura del líder a pesar de hallarse retirado del poder. Embargos, sabotajes, cientos de atentados, graves y risibles, conforman la larga lista del odio contra la Isla.
Los periodistas que laboran en los medios norteamericanos son testigos de ese afán enfermizo para “acabar de una buena vez con el ex presidente’. Para muestra un botón: A fines del 2006 cuando Fidel cayó gravemente enfermo, esta periodista fue enviada por el Diario La Prensa de Nueva York, exclusivamente para cubrir “el sepelio” del líder.
El director del periódico de apellido Bourvoulias-Bush, ya tenía preparada una portada gigantesca diseñada especialmente, y que decía en grandes letras: MUERE FIDEL.
Junto conmigo otros hombres de prensa en Cuba, esperamos en vano y como decía el poeta Cesar Vallejo: “Ay el cadáver siguió viviendo”. La decepción de mi director fue tal, que jamás publicó las múltiples notas que preparé a cambio sobre la economía de la Isla, el Desfile de la Revolución y su nuevo armamento, el homenaje multitudinario a Fidel con entrevistas a Gabriel García Marquez y Evo Morales, tampoco le interesó las encuestas en la calle, ni la entrevista a los familiares de los Cinco Héroes presos en los Estados Unidos.
La columna “El Caiguarán sigue de pie”, causó tal polémica que la disidencia de Miami pidió mi despedida inmediata. Sigue leyendo

Ana María Radaelli: Privilegiada que soy

Por: Lázaro Jorge Carrasco –  Fuente: Juventud Rebelde Digital

La primera vez que yo conversé con Ana María Radaelli me dijo: «Si no fuera por la Revolución, yo no me quedaba en Cuba ni a jodidas». No hay cobija para una sola urdimbre del azar. Bajé las escaleras de su casa convencido de que la periodista y escritora argentina no había llegado hasta [singlepic id=229 w=200 h=395 float=right]aquí hace más de 40 años por una razón cualquiera. «El triunfo de la Revolución Cubana, me dice, había cambiado el mapa de toda América Latina y el Caribe. Un hecho extraordinario que conmocionó a muchos, a tantos de mi generación, como para que el cimbronazo a nosotros también no nos cambiara la vida. Privilegiada que soy, estos años los he vivido a plenitud, como una cubana más, con sus días luminosos y aciagos, con sus penas y sus glorias».

Durante la reciente Feria Internacional del Libro, Ana María presentó su novela más reciente, A veces el viento. Una novela difícil, al decir de Stella Calloni, quien al prologarla comentó también el desafío a la imaginación que representa.

¿Qué diferencia a A veces el viento de su anterior literatura?

—Es posible que haya un punto de ruptura con mis libros anteriores. Quizá me sedujo la idea de concebir un libro que se va tejiendo y destejiendo ante los ojos del lector. La novela dentro de la novela es un recurso viejo como el mundo, pero no olvidemos que ya Sartre lo dijo: «No se es escritor por haber elegido decir ciertas cosas, sino por la forma en se digan». Ahí radica el verdadero desafío en el cómo contar. Toda escritura, creo, entraña, en el fondo, un arreglo de cuentas, con una o más personas, con un conglomerado social, con un país, con el mundo. Implica un deseo avasallador, diría, de pasar en limpio nuestros borradores, es decir: anhelos, dolores, pequeñas victorias y grandes frustraciones, mínimos éxitos y fracasos descalabrantes, eso que pacientemente va trenzando la larga cadena de la vida, punteada de amores y desamores. A diferencia de mis libros anteriores, ese pase de cuentas es muy fuerte aquí Sigue leyendo

El “entierro” del Diario de la Marina

Por: José Prado Lavallós

 El pasado 12 de mayo se cumplieron 50 años de un singular acto relacionado con nuestra profesión: “el entierro simbólico de El Diario de la Marina”  durante una concentración popular de más de 100 000 personas en la  escalinata universitaria y sus alrededores.

 Fundado en el siglo XIX por una reaccionaria familia española, era una  especie de vocero del gran capital y por ser defensor de todas las  causas impopulares se granjeó el odio del pueblo. Una de sus más  abyectas publicaciones fue un editorial en que festejaba la muerte en combate de Antonio Maceo. Se decía entonces que El Diario de la Marina era el único mal que había durado más de 100 años.

 Después del triunfo de la Revolución mantuvo la misma línea editorial y publicaba en sus páginas comentarios y noticias contra las leyes de beneficio popular. Como no podían oponerse a esa publicación, los trabajadores del periódico, mayoritariamente revolucionarios, inventaron la (coletilla), nota que colocaban al pie de los comentarios expresando su oposición a lo publicado por la dirección del periódico.

 En los primeros meses de 1960 los dueños de El Diario de la Marina abandonaron el país y sus modernos equipos quedarn en manos de los trabajadores revolucionarios.

Celia y sus desvelos periodísticos

El Blog La Esponja y Cubaperiodistas.cu destacan en el trigésimo aniversario de su muerte, el apoyo que ella brindó a los periodistas y al trabajo de la prensa revolucionaria. Siempre fue una aliada con quien contar.[singlepic id=136 w=320 h=240 float=right]

Por Modesto González

En la memoria de los cubanos viven  sus recuerdos, su tradición que va pasando de una generación a otra  y sus hechos  que ya son leyenda.
Ella es la heroína de la Sierra Maestra, de las costas, de la clandestinidad en Manzanillo, Niquero y Media Luna.
Genuina expresión de la mujer cubana, que junto a Fidel y Raúl participó en la guerra de liberación hasta sus últimas consecuencias. Después,  a partir del triunfo sobre la tiranía, permanecerá durante 21 años de trabajo incesante, en la primera fila de las transformaciones revolucionarias, unida con Fidel en la vanguardia del trabajo creativo y del pensamiento más avanzado.
El Blog La Esponja  y Cubaperiodistas.cu destaca en este once de enero, trigésimo aniversario de su muerte, el apoyo que ella brindó a los periodistas y al trabajo de la prensa revolucionaria. Siempre fue una aliada con quien contar.
Desde la  lejana etapa en que  comenzaron a llegar corresponsales extranjeros y cubanos a reportar que la guerrilla alzada en la Sierra Maestra existía y que estaba en condiciones de llevar adelante la guerra revolucionaria, Celia desempeñó numerosas tareas que hicieron viable las conversaciones de los periodistas con Fidel y los hombres de la guerrilla. Al empezar a  atender   en la Sierra Maestra los asuntos de Fidel, ella tomó conciencia del valor que tenían los documentos y los papeles con cartas o mensajes que se cursaban entre el Comandante en Jefe y sus combatientes y con los miembros del Movimiento 26 de Julio, o con oficiales del  Ejército de Batista. Los periodistas que escriben sobre la historia, agradecerán eternamente la conservación, el cuidado y la organización que le dio ella a esos papeles, que hoy constituyen una fuente fidedigna de nuestro proceso revolucionario.
Cuando comenzó a funcionar  Radio Rebelde, su apoyo fue importante para la buena marcha de la emisora de onda corta. Ella  atendió  acuciosamente  que llegara a tiempo la información necesaria para los noticieros. Se preocupaba por las   condiciones de vida de los locutores y técnicos; y  que se mantuvieran cerca del   Comandante en Jefe,  de modo que en medio de los azares de la guerra no se perdiera la comunicación entre ellos.
Con la Revolución en el poder, en las redacciones de Revolución, Granma, Juventud Rebelde,  Bohemia  y otras publicaciones, hablaban de Celia como la amiga, la  madrina, el mejor  apoyo en la comunicación con el Comandante en Jefe. En la historia de esos medios de prensa sus visitas, conversaciones y acciones eran hechos que no se olvidan. En Granma recordamos que ella visitaba el periódico cuando se estaba preparando e imprimiendo, ya caída la noche, y con frecuencia permanecía hasta  la madrugada. En muchas ocasiones se formaba una peña  de actualidad con Jesús Montané, Celia Sánchez, Manuel Piñeiro, Jorge E. Mendoza (director de Granma) y otros amigos, que conversaban  sobre las noticias  importantes, las cuestiones que más preocupaban a Fidel y acerca de sus orientaciones,  que ellos dominaban con propiedad. También analizaban  asuntos que en aquel momento incidían en la opinión pública.
Celia se interesaba por los problemas que afectaban al personal de la redacción y a los obreros de la rotativa y apoyaba cualquier medida que fuera en  solución de sus problemas. Conocía las necesidades de equipos que tenían los fotorreporteros, y cuando se podía disponer de recursos, tomaba en cuenta las necesidades de Granma y   de otros órganos de prensa, para resolverlos por la misma vía. Los gases de plomo de los linotipos de los periódicos, perjudicaban a trabajadores que podían resultar intoxicados, razón por la cual ella se preocupaba de que no faltara la leche en las cafeterías, que pudiera aportar un efecto desintoxicante. Y, desde luego, se interesaba para que la posta médica prestara la mayor atención al que se afectara.
Sería interminable relatar todos los lazos que unieron a Celia con la prensa. Nunca la olvidaremos con su brújula fidelista, siempre en el rumbo correcto. Ella es parte de nuestra memoria colectiva, vive en el recuerdo y el corazón de los trabajadores de la prensa escrita, radial y televisiva, en la memoria de los jubilados de la UPEC.