Archivo de la categoría: Cuba – Estados Unidos

CUBA: IRRENUNCIABLE OBSESIÓN YANKI

por Fabian Escalante

Hace apenas unas horas disfruté de la película, Mark Feld, magistralmente interpretada por Liam Neeson,  y dirigida por Peter Landesman, que relata algunos episodios de la vida del director adjunto del FBI e investigador acucioso del conocido escándalo político  “Watergate”, quien luego fuera conocido como “garganta profunda”, por haber filtrado –para impedir el cierre de la encuesta- la investigación que realizaba a la prensa norteamericana.

En el film se nos presentan los esfuerzos de la Administración  de Richard Nixon por ocultar lo sucedido, para ganar la relección y que finalmente –destapado el escandalo- condujo a la renuncia de aquel corrupto político.

Pero, ¿Cuáles fueron las causas del “watergate”? En julio de 1972 George McGovern candidato demócrata a la Presidencia, había estado  en Cuba, conversando con Fidel sobre relaciones políticas y agresiones imperiales y algún trasnochado agente CIA informó que había “recibido” instrucciones y dinero en la Isla para apoyar su campaña electoral.

Entonces, Nixon –oportunista congénito- apeló a sus “plomeros”, un grupo de “cubanos” encabezados por Howard Hunt, Bernardo Baker,  Rolando Eugenio Martínez, Virgilio González, James Mc Cord y Joaquín Sanjenis, el jefe de la operación 40, ya integrados como “investigadores” de la Casa Blanca, para  penetrar en las oficinas del partido Demócrata, situada en los edificios Watergate, colocar micrófonos y obtener las pruebas de “la complicidad de Castro” en la campaña política del candidato demócrata, para desacreditarlo y ganar las elecciones de noviembre, pero, la policía metropolitana capturo al grupo in fraganti, ocupando teléfonos y datos que los vinculaban al personal de la Casa Blanca.

Ese fue el origen de “watergate” y de la investigación que narra la película, aunque ésta  solo se centra en las vicisitudes del personaje del FBI y su inclaudicable posición de investigar Sigue leyendo

Por: Paquita de Armas Fonseca

Fidel vivirá por siempre en el corazón de todos los cubanos

Fidel vivirá por siempre en el corazón de todos los cubanos

Murió Fidel y no se detuvo el planeta. Raúl lo dijo con voz rajada. No se que cantidad de personas lo oyó, para a mi sucedió lo que esperaba desde hace años, desde la proclama, cada vez que la televisión se ponía en cadena.
Murió Fidel, no necesita apellido. Es el hombre alto, atractivo de la universidad, el muchachón (sólo 33 años) que comandó el ejército rebelde en 1959.
Para mi murió el que permitió que yo tuviera una linda muñeca, por primera vez , el día de reyes de 1959; el hombre que me gustaba cuando apenas tenía nueve años, al que escuchaba en  sus discursos interminables por el que fui a alfabetizar sin cumplir 11 años. O sacar boniatos cuando estaba en la secundaria.
Por el que empecé a leer a Marx y con el que discutí muchas veces estando él en  el televisor,  y yo en la sala de mi casa.
Murió Fidel y no se detuvo el planeta. Quiso que lo cremaran y supongo que sus cenizas  vayan para  Santiago de Cuba. La  ciudad a la que le dio las gracias y hoy iluminada,  limpia, bella parece la capital de Cuba.
Todo sigue igual y la televisión no dice nada, sólo las palabras de Raul, ni en facebook, ni en ninguna web. Es madrugada. Mañana empezarán los buitres a inventar mentiras,  mientras, los hombres y mujeres honrados del mundo llorarán, como lo hago yo en este instante en el que todo sigue igual, pero el planeta ya no es el mismo porque murió ese inmenso hombre del siglo XX, voz de los que no tienen  voz. Murió Fidel y sencillamente lloro.

Los tanques pensantes

Por: Manuel E. Yepe* – Miembro de la Delegación de Periodistas Jubilados en La Habana – Cuba

POR ESTO!,    México

La elite del poder estadounidense participa de muchas formas en la disputa por el dominio global, su ejercicio y su defensa.
El precario balance de fuerzas del mundo bipolar en que vivimos tras la Segunda Guerra Mundial evitó que el imperialismo estadounidense impusiera su hegemonía absoluta por todo el mundo a partir del chantaje nuclear que planteara Estados Unidos con los  bombardeos genocidas sobre Hiroshima y Nagasaki.
Vendría después una tensa carrera armamentística promovida por el llamado ?equilibro de terror?, según el cual, la potencia que se colocase al frente en la producción de armas provocaría un desequilibrio en el escenario internacional. La que tuviera mayor número y más mortíferas armas, sería capaz de destruir a la otra.
Perdida ya toda esperanza de que el fin de la guerra fría abriera el camino a un mundo sin guerras, una galopante carrera por los caminos de la globalización neoliberal ha llegado a configurar al imperialismo en esa tenebrosa realidad que es hoy: la superpotencia hegemónica más poderosa, brutal y despiadada de la historia de la humanidad, portadora de los más grandes peligros para la supervivencia de nuestra especie.
El mundo unipolar del presente, con una única superpotencia que impone sus egoístas intereses al resto del planeta, demuestra que es la naturaleza depredadora del orden capitalista imperante la causante de los males y lo que aconseja la necesidad vital de su reemplazo por un nuevo orden justo y humano. Sigue leyendo

DESAFÍOS DEL FUTURO A LA REVOLUCIÓN CUBANA

Autor: Frei Betto

El papa Francisco, cuando cumplió sus 78 años, el 17 de diciembre del 2014, hizo un inestimable regalo al continente americano: el comienzo del fin del bloqueo de los Estados Unidos a Cuba y el restablecimiento de relaciones diplomáticas entre los dos países.
Ése fue el tema que Francisco priorizó con Obama durante el encuentro que mantuvieron en Roma en mayo de aquel año. Un año antes, al asumir el pontificado, Francisco se enteró de la cuestión cuando recibió a Díaz-Canel, vicepresidente de Cuba.
Obama admitió en la televisión que “el aislamiento no funcionó”. De hecho el bloqueo impuesto a Cuba, contra todas las leyes internacionales, no consiguió siquiera aflojar la autodeterminación cubana tras la caída del muro de Berlín.
Fidel, que cumplirá 90 años en agosto de este año, sobrevive a 8 presidentes de EE.UU., de los cuales enterró a 4; y a más de 20 directores de la CIA.
Los EE.UU. son lerdos para admitir que el mundo no es fruto de sus caprichos. Por eso tardaron 16 años en reconocer a la Unión Soviética; 20 al Vietnam; y 30 a la República Popular de China. Y tuvieron que pasar 53 años para aceptar que Cuba tiene derecho a su autodeterminación, como lo señaló la Asamblea General de la ONU.
De hecho los EE.UU. y Cuba nunca rompieron el diálogo. En Washington funcionó, a lo largo de cinco décadas, una legación cubana, igual que en La Habana el predio de la legación usamericana se yergue majestuoso en el Malecón.
La noticia de esa reaproximación marca el fin definitivo de la Guerra Fría en nuestro continente. Y Cuba sale gananciosa, pues ofrece una estructura turística aceptable, incontaminada y exenta de violencia a un millón de canadienses que, en invierno, a sólo tres horas de vuelo, cambian sus menos 20 grados de frío por los 30 de calor del Caribe.
Con la apertura del mercado cubano a inversores extranjeros los EE.UU., que todo lo ven en cifras, no desean quedarse atrás de la Unión Europea, del Canadá, de México, del Brasil y de Colombia, que ya tienen importantes acuerdos con la isla revolucionaria. “En lugar de aislar a Cuba, estamos aislando sólo a nuestro país, con políticas ultrasuperadas”, le dijeron a Obama en una carta los congresistas estadounidenses Patrick Leahy (demócrata) y Jeff Flake (republicano) al regresar de La Habana. Sigue leyendo