Del Martí antirracista

“El emigrado revolucionario José Francisco Campillo refirió a Gonzalo de Quesada y Miranda que, encontrándose Martí en Tampa, rodeado de los cubanos más humildes, muchos de ellos negros, un compatriota blanco, vestido con elegancia y convencido de su supuesta superioridad étnica, le espetó públicamente:

-Dígame, Martí, ¿cuál es la mejor raza y cuál es la peor?-

Martí clavó la vista en su interlocutor, sonrió, y le respondió con gran paciencia:

José Martí Pérez 28 enero 1853 – 19 mayo 1895

-Eso es muy fácil de contestar: la peor raza de la tierra es la de los viles. Y ésa, desgraciadamente, se encuentra en todas partes.( La madre negra de Martí, pa.97).

“¿Al que más ha sufrido en Cuba por la privación de la libertad le tendremos miedo (…)? ¿Le tendremos miedo al negro, al negro generoso, al hermano negro, que en los cubanos que murieron por él ha perdonado para siempre a los cubanos que todavía lo maltratan? Pues yo sé de manos de negro que están más dentro de la virtud que las de blanco alguno que conozco: yo sé del amor negro a la libertad sensata, que sólo en la intensidad mayor y natural y útil se diferencia del amor a la libertad del cubano blanco: yo sé que el negro ha erguido el cuerpo noble, y está poniéndose de columna firme de las libertades patrias. Otros le teman: yo lo amo: a quien diga mal de él, me lo desconozca, le digo a boca llena. “Mienten” (t.4. pp.269  y 276-277. Edición de 1975).

“Esa de racista está siendo una palabra confusa, y hay que ponerla en claro. El hombre no tiene ningún derecho especial porque pertenezca a una raza u otra: dígase hombre, y ya se dicen todos los derechos. El negro, por negro, no es inferior ni superior a ningún otro hombre: peca por redundante el blanco que dice: ´ mi raza ´; peca por redundante el negro que dice: ´ mi raza ´”. (Martí, 1991, T2: 298)

“Hombre es más que blanco, más que mulato, más que negro”.  (Martí, 1991, T2: 299)

El único y posible concepto de raza que el Apóstol reconocía lo había expresado con precisión en 1893: “Los hombres de pompa e interés se irán de un lado, blancos o negros; y los hombres generosos y desinteresados, se irán de otro. Los hombres verdaderos, negros o blancos, se tratarán con lealtad y ternura, por el gusto del mérito, y el orgullo de todo lo que honre la tierra en que nacimos”(“Mi raza”, en José Martí. Obras completas, La Habana, Editorial de Ciencias Sociales, 1975, t. 2).

“¿Quién que ha visto azotar a un negro no se considera para siempre su deudor? … Yo lo vi, y me juré desde entonces a su defensa…”. (Martí, 1991, T22: 189)  “En los campos de batalla, muriendo por Cuba, han subido juntas por los aires las almas de los blancos y de los negros. En la vida diaria de defensa, de lealtad, de hermandad, de astucia, al lado de cada blanco, hubo siempre un negro”. (Martí, 1991, T2: 299)

“El egoísmo es la mancha del mundo, y el desinterés su sol. En este mundo no hay más que una raza inferior: la de los que consultan, antes que todo, su propio interés, bien sea el de su vanidad o el de su soberbia o el de su peculio: ―ni hay más que una raza superior: la de los que consultan, antes que todo, el interés humano” (“Discurso en honor a Fermín Valdés Domínguez, en el Salón Jaeger’s, de Nueva York”, en José Martí. Obras completas, t. 4).

“los mitos primitivos han venido deformándose, migrando, adicionándose, adecuándose a las tierras nuevas, convirtiéndose desde que en África nacieron (donde a juicio de Massey nació todo) hasta nosotros mismos, que en forma nueva adoramos ahora los mitos antiguos en nuestros altares…” (Martí, 1991, T13: 443)

“(…) otros negros van por donde es más cierto el camino, que es por la cultura, puesto que mientras sean menos que los blancos en carácter y saber, nadie se parará en las causas de que sean así, sino en que lo son… (Martí, 1991, T12: 324)

“…..por cada siglo que los pueblos han llevado cadenas, tardan por  lo menos otros en quitárselas de encima…..”Jose Martí. OC.tomo7

“Cuando  el 19 de mayo de 1895, Martí cayó en Dos Ríos, entre los papeles que llevaba encima estaban los apuntes que había tomado sobre los trabajos de su amigo haitiano Anténor Firmin, en que este refutaba las tesis  racistas y demostraba que todos los seres humanos eran iguales y el color era puramente un factor de carácter accidental formado por la naturaleza. (Rolando Rodriguez: Los Documentos de Dos Ríos, Ediciones Sed de Belleza, Santa Clara, 2001, pp.49 y ss.)

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