Archivo por días: 20 Noviembre, 2017

MI AMIGO FIDEL

fidel-y-frei-betto-el-domingo-16-de-febrero-de-2014

Fidel y Frai Betto conversan amigablemente en la casa del Comandante en La Habana

Por: Frei Betto
He perdido un gran amigo. Nuestro último encuentro fue el 13 de agosto, cuando cumplió los 90 años. Me recibió en su casa, en La Habana, y por la tarde fuimos al teatro Karl Marx, donde fue homenajeado con un espectáculo musical. A pesar de  que tenía su organismo debilitado, caminó sin apoyo desde la entrada del teatro hasta su butaca.
Con Fidel desaparece el último gran líder político del siglo 20, y el único que logró sobrevivir más de 50 años a su propia obra: la Revolución Cubana. Gracias a ella la pequeña isla dejó de ser el prostíbulo del Caribe, explotado por la mafia, para convertirse en una nación respetada, soberana y solidaria, que mantiene profesionales de la salud y de la educación en más de cien países, ocluyendo el Brasil.
Conocí  a Fidel en 1980, en Managua. Lo que llamaba la atención a primera vista era su imponencia. Parecía mayor de lo que era, y el uniforme militar le revestía de un simbolismo que transmitía autoridad y decisión. Daba la impresión de que cualquier butaca era demasiado estrecha para su corpachón. Cuando entraba en un recinto era como si todo el espacio fuera ocupado por su aura. Todos esperaban que él tomara la iniciativa, escogiera el tema de la conversación, hiciera una propuesta o lanzara una idea, mientras que él persistía en la ilusión de que su presencia era una más y que lo tratarían sin ceremonias ni reverencias. Como en la canción de Cole Porter, él debía preguntarse si acaso no sería más feliz siendo un sencillo hombre de campo, sin la fama de que estaba revestido. En cierta ocasión el escritor colombiano Gabriel García Márquez, de quien era gran amigo, le preguntó si sentía la falta de algo y Fidel respondió: “El poder quedarme parado, anónimo, en una esquina”. Sigue leyendo

Cuna de la Esperanza – Sitio Histórico Finca Manacas – Casa Natal de los Comandantes Fidel y Raúl Castro Ruz

Por Lourdes María Serra Otero (texto y fotos)

[singlepic id=1 w=300 h=224 float=left]Entrevista realizada al  Lic. Antonio López, Historiador del Sitio Histórico Finca Manacas – Casa natal de Fidel y Raúl Castro, asentado en el pueblo de Birán del actual Municipio Cueto en la Provincia de Holguín.

El 13 de agosto de 1926, en el cuarto de parto de la casa y sobre la cama  a la que le falta un barrote para dejar salir al niño, vino a la luz Fidel Castro Ruz,[singlepic id=3 w=150 h=150 float=right] hijo de Don Ángel Castro Argiz y Lina Ruz González y con él nació la esperanza de los cubanos para alcanzar la definitiva independencia.

[singlepic id=2 w=150 h=150 float=left]Es en esa casa de tablas amarillas y techo de zinc rojo, construida a la usanza española,  al pie del Camino Real Nipe – Santiago de Cuba, tambien llamado Camino de Cuba,  en la Finca Manacas, antiguo municipio de Mayarí, región Marcané, provincia Oriente nacieron Fidel, Raúl y los otros hijos de Don Ángel Castro Argiz y Lina Ruz González.

Gracias a la labor de historiadora realizada por la heroína Celia Sánchez Manduley es que podemos disfrutar hoy de ese Sitio Histórico Finca Manacas. Ella, iluminada por la estrella del maestro, José Martí; y las enseñanzas de su padre, Dr. Manuel Sánchez Silveira, médico e historiador y arqueólogo  por convicción, supo comprender la importancia que tendría para los cubanos y para el mundo la conservación de ese entorno y sus inmuebles.

La Casa familiar original fue destruida  por un incendio en 1954,[singlepic id=22 w=160 h=120 float=left] no así muchas de las instalaciones de la finca que se conservaron después del triunfo revolucionario y pasaron a formar parte de una granja estatal posterior a la muerte de Lina Ruz el 6 de agosto de 1963; aunque se encontraban dañadas por los embates de huracanes. Fue Celia quién se dio cuenta de que la finca hubiera quedado bajo las agua de una presa en construcción en la zona en aquella época; y logró convencer al Comandante Fidel para que bajaran el nivel de la presa y de la importancia de reconstruir la casa carbonizada para rescatar el patrimonio de la finca para las futuras generaciones.

Aún se atesoran como parte del patrimonio de la finca: