Archivo por meses: Noviembre 2017

Así conocí a FIDEL – Recordando el primer año de su partida

Por:  Alicia Pineda – Delegación de Periodistas Jubilados en La Habana – Cuba

Allí lloré y me sentí orgullosa de ser cubana y fidelista

Soy del grupo de estudiantes de la UH que tuvimos el privilegio de hablar noche tras noche con Fidel, durante un periodo de tiempo, que hoy evoco.

Fidel habla en el Palacio Presidencial 26 octubre 1959

El 26 de octubre de 1959, en el acto frente al Palacio Presidencial estaba con mi entrañable amiga María Rosa Garcini en la terraza norte del Palacio  muy cerquita de Fidel, el Che, Camilo y sus padres, Dorticós y su esposa, y muchos otros compañeros.
Cuando Fidel comenzó a hablar convocó a los obreros, a los campesinos, a los estudiantes, a armarnos para defender la revolución. Y no titubeamos. Al final del acto partimos hacia la colina. Cerca de la oficina de la FEU firmamos en una libreta y ya fuimos milicianos.El periódico Revolución reporta el encuentro sostenido la víspera por elComandante en Jefe Fidel Castro en la Universidad de La Habana con estudiantes que recibían adiestramiento militar. Los jóvenes integrantes de las milicias le entregan el uniforme del batallón universitario y el líder de la Revolución les promete que los llevará al Pico Turquino para hacer allí entrenamiento junto con campesinos.
Después venía Fidel todas las noches y entre otras muchas cosas nos  explicaba que la guerra había terminado pero la lucha recién comenzaba contra un gigante poderoso. Y que esta lucha se conquistaba con el filo del machete,  como dijo el Titán de Bronce.
Unos días después nos pidieron las medidas para hacernos los uniformes.  Pasados unos días, el 27 de noviembre, bajábamos por la calle San Lázaro vestidos con el rojo-vino de la FEU, la boina negra y el buho sapiente como El periódico Revolución reporta el encuentro sostenido la víspera por elComandante en Jefe Fidel Castro en la Universidad de La Habana con estudiantes que recibían adiestramiento militar. Los jóvenes integrantes de las milicias le entregan el uniforme del batallón universitario y el líder de la Revolución les promete que los llevará al Pico Turquino para hacer allí entrenamiento junto con campesinos.distintivo, sólo que ahora estaba sentado  encima de un montón de libros y llevaba un fusil bajo el ala.
En ese desfile de 1959 honramos a los estudiantes de Medicina fusilados en 1871, con el orgullo de empuñar un arma en defensa de la Revolución  de Fidel. Fue  el primer desfile armado que se produjo en la capital después del 1 de Enero.
Al poco tiempo, en una de aquellas visitas a la colina, prometió hacer un viaje con nosotros a la Sierra Maestra. Nuestra alegría fue indescriptible.
El 1 de Enero de 1960, acompañados de Fidel, más de 300 estudiantes universitarios, partimos hacia la Sierra.
En horas de la tarde de ese día nos agrupamos en la Plaza Cadenas, hoy Ignacio Agramante y de allí salimos rumbo a la Terminal de ferrocarriles. Muchos de nuestros padres nos acompañaban en ese recorrido pues una buena parte de nosotros no nos habíamos separado nunca de ellos. Antes de llegar a la Terminal  pasamos junto al Palacio Presidencial, donde el líder de la Revolución asistía a una recepción que ofrecía al periodista Herbert Mathews, aquel que desmintió que Fidel había muerto en la Sierra. A un costado de Palacio y gritamos a todo pulmón Fidel, Fidel, Fidel, para que el Comandante se asomara. Por una de las ventanas se presentó vestido con uniforme de gala y agitando un sombrero de Yarey, y nos dijo que lo esperáramos en la Terminal de trenes.
Al llegar allá, una larga fila de vagones estaban ya dispuestos para trasladarnos. ¡A mi me parecía que soñaba! Sigue leyendo

Por: Paquita de Armas Fonseca

Fidel vivirá por siempre en el corazón de todos los cubanos

Fidel vivirá por siempre en el corazón de todos los cubanos

Murió Fidel y no se detuvo el planeta. Raúl lo dijo con voz rajada. No se que cantidad de personas lo oyó, para a mi sucedió lo que esperaba desde hace años, desde la proclama, cada vez que la televisión se ponía en cadena.
Murió Fidel, no necesita apellido. Es el hombre alto, atractivo de la universidad, el muchachón (sólo 33 años) que comandó el ejército rebelde en 1959.
Para mi murió el que permitió que yo tuviera una linda muñeca, por primera vez , el día de reyes de 1959; el hombre que me gustaba cuando apenas tenía nueve años, al que escuchaba en  sus discursos interminables por el que fui a alfabetizar sin cumplir 11 años. O sacar boniatos cuando estaba en la secundaria.
Por el que empecé a leer a Marx y con el que discutí muchas veces estando él en  el televisor,  y yo en la sala de mi casa.
Murió Fidel y no se detuvo el planeta. Quiso que lo cremaran y supongo que sus cenizas  vayan para  Santiago de Cuba. La  ciudad a la que le dio las gracias y hoy iluminada,  limpia, bella parece la capital de Cuba.
Todo sigue igual y la televisión no dice nada, sólo las palabras de Raul, ni en facebook, ni en ninguna web. Es madrugada. Mañana empezarán los buitres a inventar mentiras,  mientras, los hombres y mujeres honrados del mundo llorarán, como lo hago yo en este instante en el que todo sigue igual, pero el planeta ya no es el mismo porque murió ese inmenso hombre del siglo XX, voz de los que no tienen  voz. Murió Fidel y sencillamente lloro.

El Fidel que conocí

Por: IGNACIO RAMONET – Director de Le Monde Diplomatique, España

Fidel ha muerto, pero es immortal. Pocos hombres  conocieron la gloria de entrar vivos en la leyenda y en la historia. Fidel es uno de ellos. Perteneció a esa generacion de insurgentes miticos – Nelson Mandela, Patrice Lumumba, Amilcar Cabral, Che Guevara, Camilo Torres, Turcios Lima, Ahmed Ben Barka – que, persiguiendo un ideal de justicia, se lanzaron, en los años 1950, a la accion politica

Fidel Castro e Ignacio Ramonet

Ignacio Ramonet y Fidel Casto conversan como amigos en la casa del Comandante

con la ambicion y la esperanza de cambiar un mundo de desigualdades y de discriminaciones, marcado por el comienzo de la guerra fria entre la Union Soviética y Estados Unidos.
En aquella época, en mas de la mitad del planeta, en Vietnam, en Argelia, en Guinea-Bissau, los pueblos oprimidos se sublevaban. La humanidad aún estaba entonces, en gran parte, sometida a la infamia de la colonizacion. Casi toda Africa y buena porcion de Asia se encontraban todavia dominadas, avasalladas por los viejos imperios occidentales. Mientras las naciones de América latina, independientes en teoria desde hacia siglo y medio, seguian explotadas por privilegiadas minorias, sometidas a la discriminación social y étnica, y a menudo marcadas por dictaduras cruentas, amparadas por Washington.
Fidel soportó la embestida de nada menos que diez presidentes estadounidenses (Eisenhower, Kennedy, Johnson, Nixon, Ford, Carter, Reagan, Bush padre, Clinton y Bush hijo). Tuvo relaciones con los principales lideres que marcaron el mundo después de la Segunda Guerra mundial (Nehru, Nasser, Tito, Jrushov, Olaf Palme, Ben Bella, Boumedienne, Arafat, Indira Gandhi, Salvador Allende, Brezhnev, Gorbachov, François Mitterrand, Juan Pablo II, el rey Juan Carlos, etc.). Y conoció a algunos de los principales intelectuales y artistas de su tiempo (Jean-Paul Sartre, Simone de Beauvoir, Arthur Miller, Pablo Neruda, Jorge Amado, Rafael  Alberti, Guayasamin, Cartier-Bresson, José Saramago, Gabriel Garcia Marquez, Eduardo Galeano, Noam Chomsky, etc.).
Bajo su direccion, su pequeño país (100 000 km2, 11 millones de habitantes) pudo conducir una politica de gran potencia a escala mundial, echando hasta un pulso con Estados Unidos cuyos dirigentes no conseguieron derribarlo, ni eliminarlo, ni siquiera modificar el rumbo de la Revolucion cubana. Y finalmente, en diciembre de 2014, tuvieron que admitir el fracaso de sus políticas anticubanas, su derrota diplómatica e iniciar un proceso de normalización que implicaba el respeto del sistema político cubano.
En octubre de 1962, la Tercera Guerra Mundial estuvo a punto de estallar a causa de la actitud del gobierno de Estados Unidos que protestaba contra la instalacion de misiles nucléares soviéticos en Cuba. Cuya funcion era, sobre todo, impedir otro desembarco militar como el de Playa Giron (bahia de Cochinos) u otro directamente realizado por las fuerzas armadas estadounidenses para derrocar a la revolucion cubana. Sigue leyendo

MI AMIGO FIDEL

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Fidel y Frai Betto conversan amigablemente en la casa del Comandante en La Habana

Por: Frei Betto
He perdido un gran amigo. Nuestro último encuentro fue el 13 de agosto, cuando cumplió los 90 años. Me recibió en su casa, en La Habana, y por la tarde fuimos al teatro Karl Marx, donde fue homenajeado con un espectáculo musical. A pesar de  que tenía su organismo debilitado, caminó sin apoyo desde la entrada del teatro hasta su butaca.
Con Fidel desaparece el último gran líder político del siglo 20, y el único que logró sobrevivir más de 50 años a su propia obra: la Revolución Cubana. Gracias a ella la pequeña isla dejó de ser el prostíbulo del Caribe, explotado por la mafia, para convertirse en una nación respetada, soberana y solidaria, que mantiene profesionales de la salud y de la educación en más de cien países, ocluyendo el Brasil.
Conocí  a Fidel en 1980, en Managua. Lo que llamaba la atención a primera vista era su imponencia. Parecía mayor de lo que era, y el uniforme militar le revestía de un simbolismo que transmitía autoridad y decisión. Daba la impresión de que cualquier butaca era demasiado estrecha para su corpachón. Cuando entraba en un recinto era como si todo el espacio fuera ocupado por su aura. Todos esperaban que él tomara la iniciativa, escogiera el tema de la conversación, hiciera una propuesta o lanzara una idea, mientras que él persistía en la ilusión de que su presencia era una más y que lo tratarían sin ceremonias ni reverencias. Como en la canción de Cole Porter, él debía preguntarse si acaso no sería más feliz siendo un sencillo hombre de campo, sin la fama de que estaba revestido. En cierta ocasión el escritor colombiano Gabriel García Márquez, de quien era gran amigo, le preguntó si sentía la falta de algo y Fidel respondió: “El poder quedarme parado, anónimo, en una esquina”. Sigue leyendo

Cuna de la Esperanza – Sitio Histórico Finca Manacas – Casa Natal de los Comandantes Fidel y Raúl Castro Ruz

Por Lourdes María Serra Otero (texto y fotos)

[singlepic id=1 w=300 h=224 float=left]Entrevista realizada al  Lic. Antonio López, Historiador del Sitio Histórico Finca Manacas – Casa natal de Fidel y Raúl Castro, asentado en el pueblo de Birán del actual Municipio Cueto en la Provincia de Holguín.

El 13 de agosto de 1926, en el cuarto de parto de la casa y sobre la cama  a la que le falta un barrote para dejar salir al niño, vino a la luz Fidel Castro Ruz,[singlepic id=3 w=150 h=150 float=right] hijo de Don Ángel Castro Argiz y Lina Ruz González y con él nació la esperanza de los cubanos para alcanzar la definitiva independencia.

[singlepic id=2 w=150 h=150 float=left]Es en esa casa de tablas amarillas y techo de zinc rojo, construida a la usanza española,  al pie del Camino Real Nipe – Santiago de Cuba, tambien llamado Camino de Cuba,  en la Finca Manacas, antiguo municipio de Mayarí, región Marcané, provincia Oriente nacieron Fidel, Raúl y los otros hijos de Don Ángel Castro Argiz y Lina Ruz González.

Gracias a la labor de historiadora realizada por la heroína Celia Sánchez Manduley es que podemos disfrutar hoy de ese Sitio Histórico Finca Manacas. Ella, iluminada por la estrella del maestro, José Martí; y las enseñanzas de su padre, Dr. Manuel Sánchez Silveira, médico e historiador y arqueólogo  por convicción, supo comprender la importancia que tendría para los cubanos y para el mundo la conservación de ese entorno y sus inmuebles.

La Casa familiar original fue destruida  por un incendio en 1954,[singlepic id=22 w=160 h=120 float=left] no así muchas de las instalaciones de la finca que se conservaron después del triunfo revolucionario y pasaron a formar parte de una granja estatal posterior a la muerte de Lina Ruz el 6 de agosto de 1963; aunque se encontraban dañadas por los embates de huracanes. Fue Celia quién se dio cuenta de que la finca hubiera quedado bajo las agua de una presa en construcción en la zona en aquella época; y logró convencer al Comandante Fidel para que bajaran el nivel de la presa y de la importancia de reconstruir la casa carbonizada para rescatar el patrimonio de la finca para las futuras generaciones.

Aún se atesoran como parte del patrimonio de la finca: