Archivo por meses: Octubre 2017

ANTÍDOTO NORCOREANO PARA LA GUERRA YANQUI

Por Manuel E. Yepe – Delegación de Periodistas Jubilados en La Habana – Cuba
Exclusivo para el diario POR ESTO! de Mérida, México. http://manuelyepe.wordpress.com/

La República Popular Democrática de Corea, Corea del Norte o Corea Comunista es uno de los blancos más sistemáticos de la propaganda peyorativa e injuriosa que acometen los medios que, a escala global controla el capitalismo.
Pero la RPDC no ha sucumbido nunca a las intimidaciones de Washington y esto le ha generado admiración,  por el hecho mismo de su supervivencia, y solidaridad, por la valentía con que enfrenta tanta propaganda en su contra en todo el mundo.bomba
Pyongyang jamás ha dado muestras de flaquear ante tamañas amenazas y, por el contrario, hasta se ha atrevido a desarrollar un reducido arsenal de armas nucleares para defenderse en caso de que Estados Unidos intente afirmar su dominio lanzando otra guerra como la que
llevó a cabo en los años cincuenta.
A raíz de las más recientes provocaciones militares de Estados Unidos contra Norcorea y la habitual firmeza de las respuestas de ésta, el periodista norteamericano Mike Whitney ha publicado un enjundioso artículo en la revista digital Counterpunch recordando que “Washington nunca ha hecho esfuerzo alguno por ocultar su desprecio por Corea del
Norte en los 64 años transcurridos desde que terminó la guerra y, en cambio, ha hecho todo lo posible para castigar, humillar y causar dolor en el país comunista”.
Washington ha sometido a la RPDC a la inanición, ha impedido que su gobierno tenga acceso a mercados y a capital extranjero, estranguló su economía con paralizantes sanciones económicas y hasta le ha instalado sistemas de misiles letales y bases militares  en la puerta de su propia casa.
Las negociaciones no tienen lugar –observa Whitney– porque Washington se niega a sentarse con un país que considera inferior.  Ahora, Estados Unidos ha acudido a China para solicitarle que transmita a Norcorea, a modo de ultimátum, una oferta que partiría del abandono de su programa nuclear, con la ilusoria esperanza de que Pyongyang Sigue leyendo

Cuentos de Viejos

Nunca me ha gustado replicarme. Y como la realidad de los ancianos permanece en un escenario de telenovela reprisada, consideré no aburrir a mis amigos y conocidos con mis cuentos protagonizados por ancianos. Continúo escribiéndolos, pero solo les enviaré aquellos en que crea colocar un punto de vista mas pegado a la realidad de estos
días. Gracias por resistirme.

Ilse Bulit – Periodista de la Delegación de Periodistas Jubilados en La Habana – Cuba

El juego de la latica  versus  Celular

Le llegó el barullo en esa nube protectora que baja los niveles del sonido en los oídos ancianos. Abandonó su rincón favorito en el patio y a paso de bastón buscó a la hija. Estaba junto al marido en el rincón favorito de ellos, en la cocina. Ella, acongojada, preparaba un jugo natural, posible receptor del agua salada de las próximas lágrimas. Él, enfurecido, sentía el crepitante latir del corazón, en anuncio de una posible visita al cardiólogo. La llegada del “bisa”, así quedó bautizado por la popularidad de una telenovela brasileña de la temporada veraniega, les frenó la conversación. Los querían todos en la familia y lo respetaban; aunque en algunos nietos y todos los bisnietos, se sentía mirado como al Morro, aceptado en su papel histórico de representante de la ciudad, pero ya desvanecidos su luz guiadora de navegantes, ante las tecnologías vigentes.

El pedido de un buchito de café, logró calmarles los ánimos. Por complacerlo, solo por él, decidieron darle trabajo a la cafetera china. Mientras esperaban la colada, saltó el último capítulo de los normales dramas familiares, causante del ruido desproporcionado en un hogar de gentes civilizadas.

El nieto del medio, o sea, su bisnieto, el de los nueve años, estaba encaprichado en un celular-animadocelular de verdad y lo reclamaba a gritos en pago de su paso triunfante al tercer grado con las mejores notas del aula. Y demostrando un admirable sentido de la justicia, preguntaba el porqué tenía un celular con lucecitas, el más irrespetuoso y mal estudiante esa aula. Lo peor vino después, cuando el padre bajó a nivel de primaria sus conocimientos sobre la economía mundial y explicó las diferencias entre los países desarrollados y no desarrollados. Entonces, el estudioso y por seguro, pichón de analista de información, le ripostó que en la TV cubana había visto a niñitos indígenas con celulares. Noqueado el padre y en la edad de los infartos peligrosos, bufando abandonó la discusión y el pequeño cerró los libros en huelga de estudios, por lo menos por ese día. Y ellos, par de ancianos todavía con influencia entre los hijos y nietos, escarbaban en los posibles argumentos que convencieran al niño porque ya lo del celular implicaba aparte de la inversión monetaria, ciertas consideraciones éticas.

El irritado abuelo calmado por el café, expuso una idea. Seguro la apoyaría el bisabuelo, quien se entretendría también en la niñez con aquel juego. En la infancia de ambos, el teléfono fijo escaseaba en ciudades y campos.

Le contarían como ellos se divertían durante horas. Buscaría dos laticas y el cable. Un niño con latica a cada lado del cable extendido y jugarían a las llamadas telefónicas, unidas a “rin rin” vocales o hechos repiqueteando otra lata.

telefono-de-latica-meuciEl bisabuelo observó asombrado al anciano. El calor sofocante le obstruía la conexión de las células cerebrales o un brote de Alzheimer lo tomaba por sorpresa.

Si le planteaba el juego del teléfono de latica al pequeño operario de computadora, perdería el respeto de todos los habitantes de la casa, inclusive él, un cercano nonagenario del siglo XXI.

10 de septiembre de 2016