Cómo dejar de Fumar

Por:  Profesor Alberto Quirantes Hernández *

Fuente: Cubahora.cu

[singlepic id=244 w=130 h=88 float=left]Existen millones de ex fumadores. Lograron dejar de fumar de manera definitiva. De hecho, en el mundo ellos predominan ampliamente sobre los fumadores.

Desde 1964, cuando se publicó el primer informe sobre los peligros del tabaco, hasta nuestros días, ya ha quedado establecido: su consumo es la causa de muerte más común susceptible de prevención.

RAZONES QUE CONVENCEN

Un tercio de las personas que alguna vez intentan fumar se convierten [singlepic id=245 w=150 h=150 float=right]en fumadores diarios, pero más tarde, arrepentido, cada adicto al tabaco tiene razones convincentes y de peso para dejar de pertenecer a tan funesto grupo, tales como el riesgo de exponer indirectamente a la familia al cigarrillo, dar un mal ejemplo a sus hijos y el costo económico de esa costumbre.

También, ser consciente de tener mal aliento y los dientes manchados, olor desagradable en la ropa, el cabello y la piel, menor capacidad atlética y sexual; manifestaciones clínicas como tos y dolor de garganta, latidos del corazón más fuertes y aumento de la presión sanguínea; riesgo de cáncer del pulmón y de muchos otros tipos, de enfermedades cardíacas, problemas de respiración graves; tiempo de trabajo y de diversión perdido por dolencias derivadas del hábito de fumar, aparición precoz de arrugas, riesgo de úlceras estomacales, padecimientos de las encías, etc.

PREPARANDO EL TRIUNFO

Para dejar de fumar debe haber una preparación previa que incluye la comunicación con la familia y amigos, para que ayuden y proporcionen estímulo. Eso hará más fácil abandonar tan dañino hábito.

En un plazo de una a dos semanas, tiempo suficiente para prepararse, se fija una fecha para detener a tan letal enemigo.

Se deben escribir las razones personales para dejar de fumar y mantener a mano la lista, repasándola cuando se sienta el impulso adictivo.

Justo antes de la fecha señalada para batir al enemigo deshágase de todos sus cigarrillos, fósforos, encendedores y ceniceros.

No luche contra el deseo de fumar. Simplemente sustituya inmediatamente esos pensamientos por otros relacionados con los demoledores perjuicios del cigarro para usted, para su familia y para su bolsillo, así como los beneficios de su eliminación.

Sepárese elegantemente de las amistades fumadoras y por ningún concepto le acepte a nadie ni una bocanada de humo. Podría recaer.

TIEMPOS DE VICTORIA

Los primeros siete u ocho días después de dejar de fumar probablemente serán los más difíciles. Pasado ese tiempo ya se es dueño de la situación.

Durante los primeros meses o años como ex-fumador no beba, porque la bebida puede deprimir la voluntad, pero si recae por otras razones no se sienta fracasado. Analice esos motivos y cómo actuar para no volver a fumar de nuevo. Fíjese una nueva fecha para dejar el hábito y recuerde, muchos ex fumadores no tuvieron éxito al principio, pero siguieron tratando, hasta obtener el triunfo definitivo.

Cualquiera con ese noble y humano propósito en mente puede alcanzarlo.

* Profesor de Medicina y Jefe del Servicio de Endocrinología del Hospital Docente “Dr. Salvador Allende” La Habana, Cuba. E. mail: alberto.quirantes@infomed.sld.cu

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