Archivo por días: 14 Junio, 2011

Ana María Radaelli: Privilegiada que soy

Por: Lázaro Jorge Carrasco –  Fuente: Juventud Rebelde Digital

La primera vez que yo conversé con Ana María Radaelli me dijo: «Si no fuera por la Revolución, yo no me quedaba en Cuba ni a jodidas». No hay cobija para una sola urdimbre del azar. Bajé las escaleras de su casa convencido de que la periodista y escritora argentina no había llegado hasta [singlepic id=229 w=200 h=395 float=right]aquí hace más de 40 años por una razón cualquiera. «El triunfo de la Revolución Cubana, me dice, había cambiado el mapa de toda América Latina y el Caribe. Un hecho extraordinario que conmocionó a muchos, a tantos de mi generación, como para que el cimbronazo a nosotros también no nos cambiara la vida. Privilegiada que soy, estos años los he vivido a plenitud, como una cubana más, con sus días luminosos y aciagos, con sus penas y sus glorias».

Durante la reciente Feria Internacional del Libro, Ana María presentó su novela más reciente, A veces el viento. Una novela difícil, al decir de Stella Calloni, quien al prologarla comentó también el desafío a la imaginación que representa.

¿Qué diferencia a A veces el viento de su anterior literatura?

—Es posible que haya un punto de ruptura con mis libros anteriores. Quizá me sedujo la idea de concebir un libro que se va tejiendo y destejiendo ante los ojos del lector. La novela dentro de la novela es un recurso viejo como el mundo, pero no olvidemos que ya Sartre lo dijo: «No se es escritor por haber elegido decir ciertas cosas, sino por la forma en se digan». Ahí radica el verdadero desafío en el cómo contar. Toda escritura, creo, entraña, en el fondo, un arreglo de cuentas, con una o más personas, con un conglomerado social, con un país, con el mundo. Implica un deseo avasallador, diría, de pasar en limpio nuestros borradores, es decir: anhelos, dolores, pequeñas victorias y grandes frustraciones, mínimos éxitos y fracasos descalabrantes, eso que pacientemente va trenzando la larga cadena de la vida, punteada de amores y desamores. A diferencia de mis libros anteriores, ese pase de cuentas es muy fuerte aquí Sigue leyendo