Archivo por meses: Abril 2011

VI Congreso del PCC. Hacer el socialismo ajustado a las condiciones de cuba libre y soberana

Por Eduardo Yasells Grupo Asesor UPEC

[singlepic id=214 w=160 h=180 float=left] Apenas concluida la vistosa revista militar y el desfile popular en la Plaza de la Revolución de La Habana por el L aniversario de la  proclamación del carácter socialista de la Revolución el 16 de abril de 1961 por Fidel Castro, sesionó el VI Congreso del Partido Comunista de Cuba, el cual culminó el 19, efeméride  de la victoria de Playa Girón.

Fueron aprobados el Informe Central de Raúl Castro, los Lineamientos de la Política Económica y Social del Partido y la Revolución sobre el perfeccionamiento de los Órganos del Poder Popular, el Sistema Electoral y la División Política Administrativa.

El informe presentado por Raúl Castro en la apertura del encuentro respondió a las expectativas de los congresistas y de la población: fue transparente, crítico y autocrítico desde su posición de Segundo Secretario del Partido en ese momento. Hay que modificar la mentalidad atada a dogmas y criterios obsoletos -orientó- ; hay que eliminar las trabas que atenacen el desarrollo de las fuerzas productivas. Sigue leyendo

Girón – Recuerdos de un Corresponsal de Guerra

Por: Eduardo Yasells Ferrer

No voy a relatar el curso de las acciones militares por ser el objetivo de este artículo ofrecer al lector algunos recuerdos -entre tantos- de mi misión como corresponsal de guerra en Girón junto al[singlepic id=210 w=353 h=250 float=right] fotógrafo Sergio Canales Selpa, ambos enviados por la revista cubana “Verde Olivo”.

Horas tempranas del lunes 17 de abril de 1961. Vamos en nuestro jeep. Por la Vía Blanca hacia la Ciénaga de Zapata, teatro de las operaciones al sur de la provincia de Matanzas, marchan columnas de camiones y blindados con su carga de soldados del Ejército Rebelde y milicianos vitoreados por el pueblo de los alrededores. Así ocurre también por la carretera central hasta Jovellanos y de aquí a Jagüey Grande, donde la población civil organizada por los Comités de Defensa de la Revolución (CDR) ayuda con los suministros de alimentos y la asistencia a los heridos, así como denunciando  a los contrarrevolucionarios, lo mismo que sucede en tantos poblados cercanos y aun distantes del frente de guerra.

Encontramos en la casa de la administración del central azucarero “Australia” al Comandante en Jefe Fidel Castro, quien en el puesto de mando instalado allí organiza sobre un mapa de la zona de operaciones el cerco al enemigo y transmite órdenes, o moviéndose a grandes pasos por el corredor recibe a las baterías de antiaéreos, morteros y cañones y a la infantería, indicándoles las posiciones que deben ocupar.

Uno de los vecinos evacuados del poblado de carboneros y pescadores, Soplillar, le dice: “Han asesinado a nuestras mujeres y niños”, -refiriéndose a los aviones de la brigada invasora y su respuesta es rápida: “¡Ahora viene el desquite, compañero!”.

Van los bisoños artilleros antiaéreos a tomar puntos clave a lo largo de la carretera a Playa Larga, la única vía de acceso a Girón por este lado de la Ciénaga de Zapata. Soplillar y Pálpite están en posesión de fuerzas revolucionarias al medio día. Qué trágico cuadro presenta el segundo, calcinado por el bombardeo de los invasores; en una casa lo único que pude identificar es una máquina de coser retorcida por el fuego.

Llueven los obuses al atardecer durante la noche sobre el entronque de las vías de Playa Larga y el Australia ocupado horas antes por el enemigo, que al amanecer del 18 abandona las armas y el parque, cundido por el pánico.

¿Riesgos personales corridos por los dos corresponsales? Los dos más peligrosos el 17: [singlepic id=212 w=300 h=200 float=right]el paso rasante de un B’26 vomitando su ametralladora 50 que podemos sortear por una vuelta de timón de Canales para salir de la carretera impactada por los proyectiles; más tarde un fragmento de bala de cañón perfora nuestra goma de repuesto. Después Canales sabe de boca del hombre que disparó, que el jeep se le escapó del punto de mira por unos centímetros. Sigue leyendo

Cuidado: el monstruo está libre

Por Lídice Valenzuela (Miembro del Grupo Asesor de Jubilados de la Unión de Periodistas de Cuba)
Abril 9, 2011

[singlepic id=207 w=134 h=176 float=left] La indignación corroe a los seres de buena voluntad que vivimos en esta isla, y en muchos países donde la verguenza y la decencia son valores cotidianos. Aunque parezca mentira, la Corte de Justicia de El Paso, Texas, dejó en libertad al terrorista Luis Posada Carriles.

Terrorista confeso, autor intelectual de la muerte de 73 personas, la mayoría jóvenes [singlepic id=206 w=251  h=201 float=right] deportistas cubanos que viajaban en una nave de Cubana de Aviación de Caracas a La Habana, capaz de matar a cualquiera por la sencilla razón de que es un mercenario, el pueblo cubano rechaza de manera contundente la liberación dictada a favor de Luis Posada Carriles: Luis Posada Carriles fue declarado inocente de los cargos que le imputaban por entrar ilegalmente en Estados Unidos, su principal protector.
Considerado uno de los hombres mas peligrosos de América Latina, por el alto número de crímenes, de los cuales se ha responsabilizado, está de nuevo en la calle, mientras los familiares de sus victimas lloran a sus muertos y condenan este fallo de la justicia norteamericana.

Nunca tuve muchas razones para creer que fueran a condenarlo siquiera por su entrada ilegal a Estados Unidos. Muchísimo menos que seria juzgado por terrorista y deportado a Venezuela, que lo reclama por asesino y por fugarse de una de sus cárceles.

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El viejo Ocaña y el ridículo que no hice

Por:  Santiago Cardosa Arias

Entre los periodistas y fotógrafos del “Sierra Maestra”, de Santiago de Cuba, que siempre he admirado, estaba el “Viejo” Ernesto Ocaña, quien con su inseparable cámara un día me acompañaba por varios lugares de la ciudad. Mi admiración por él no sólo era por su profesionalismo y modestia, sino porque también sabía que fue de los pocos periodistas que acudieron al Moncada durante el asalto en julio de 1953.
Un mediodía íbamos rumbo al motel Versalles, cuando una grande valla situada en lo alto de una colina llamó mi atención: “SALVE UNA VIDA. MANEJE CON CUIDADO”, y firmaba “Bartolomé No Sé qué”. Claro, estaba el nombre completo, y eso despertó mi curiosidad de visitante, pues comúnmente ese tipo de propaganda suele hacerla un organismo estatal y no una persona.
Pedí a Ocaña que le tirada una foto, con la intención de incluirla en una serie de crónicas que estaba haciendo.
–Yo te la hago –me dijo–. Y me aclaró: –Aquí, en Santiago, muchos tienen el criterio de que ese tal Bartolomé es un irónico, por no decir un cínico. El es el dueño de una funeraria. Sería el único caso de un comerciante que hace propaganda en contra de su negocio.
Debo decir que Ocaña dejó a mi elección si con esa crónica quería hacer o no el ridículo. Preferí guardar aquellas notas para si algún día decidía hacerlas públicas, aunque no fuera precisamente en la crónica que pensé entonces.

SANTIAGO CARDOSA ARIAS

[singlepic id=204 w=273 h=184 float=left]Nacido el 8 de mayo de 1933 periodista jubilado, fundador del periódico Granma en Cuba; en su juventud fue emplanador de revistas cubanas como Carteles. En el periódico Granma fue jefe de corresponsales y subdirector de Granma Internacional. Profesor Titular de la Facultad de Periodismo habanera, ha continuado asesorando corresponsales y hoy es un miembro activo de la Delegación de Periodistas Jubilados de la
UPEC en la capital de la Isla.